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Cómo trabajar los sueños desde el Focusing

Clr. Elena Frezza

Cada sueño no acompañado es una carta
sin abrir que nos mandamos
a nosotros mismos.

Carl G. Jung

¿Qué podemos hacer con un sueño? Gendlin nos dice que lo mejor que podemos hacer es interactuar con él, relacionarnos con él, haya o no haya interpretación. O sea, si la interpretación acontece, si necesitamos darle un espacio, está bien. Pero si no ocurre con un determinado sueño, habrá otros —que tendrán relación con él porque es parte de nuestra existencia— que vamos a poder interpretar.

Lo que Gendlin señala como importante —y que me gustaría transmitirles— es que debemos darles la bienvenida a nuestros sueños, alegrarnos de que se hayan manifestado, poder amarlos, sorprendernos, valorar cuán imaginativos son. Esto es, disfrutar su cualidad creativa: en nuestros sueños ocurren situaciones que ni siquiera imaginamos durante la vigilia.

Y si lo admiramos o le prestamos atención —aun sin comprender ni interpretar, pero disfrutándolo—, el próximo sueño podría resultar más claro.

Gendlin lo plantea con la siguiente analogía: supongamos que un amigo nos manda un e-mail; nosotros lo leemos y no llegamos a comprenderlo del todo. Se lo decimos a nuestro amigo y de alguna manera estamos invitándolo a que nos explique con mayor exactitud su mensaje. Con los sueños pasaría lo mismo —y especialmente cuando trabajamos con los sueños de otra persona. Le diríamos: no necesitamos saber todo acerca de este sueño hoy, sería bueno poder disfrutarlo juntos y prestarle atención.

Al respecto, el creador del Focusing agrega: “No te esfuerces hasta el punto de que el proceso deje de ser apasionante y placentero”. No tengamos urgencia por llegar a alguna parte: sólo ama tu sueño, y permanece a la espera de otros.

Si se trata del sueño de alguien, nos detendremos en el momento en que esa persona lo desee. Nunca olvidemos que, cuando estamos trabajando con el sueño de otra persona, somos un invitado en el espacio interno de esa persona; es esencial no hacer nada que no sea bien recibido en ese espacio.

Nuestra tarea es crear una buena relación con los sueños de nuestros consultantes, una relación que traiga alegría, que sea amorosa y disfrutable.

En Focusing, la interpretación surge de quien sueña: el primer paso es escuchar vívidamente el sueño y repetirlo. Luego, invitar a la persona a que haga su propia interpretación, específicamente desde la sensación sentida del sueño. Sólo lo que surge de nuestro cuerpo y resuena con nuestras experiencias interpreta el sueño.

Recordemos que, muchas veces, la sensación sentida es tenue, poco clara, y puede desaparecer muy rápido. Con lo cual, cuando alguien le impone ideas, asociaciones o interpretaciones ajenas, es difícil volver a conectarse con esa sensación sentida, y el sueño puede quedarse sin interpretar.

Por esta razón, Gendlin insiste en proteger la sensación sentida de la persona que ha tenido el sueño; centrarse en ella, que es única; y desde ese lugar surge la interpretación. Sólo el cuerpo del que sueña puede interpretar el sueño.

Hay algo más para tener en cuenta: la privacidad. La interpretación de los sueños es tan privada como los sueños; por lo tanto, el consultante tiene que contar sólo lo que desee. Lo que importa es lo que ocurre dentro de él, que pueda relajarse y empezar a vincularse interiormente con sus sueños. Si demandamos demasiado, la persona se pondrá tensa y no surgirá nada.

En otras palabras, la interpretación real tiene lugar en el espacio privado del que sueña, no en la conversación. Es necesario que la persona se sienta libre para decirnos cuándo surge algo, y muy libre para permanecer en silencio con ello hasta que todo lo que viene de ahí sea “sentido en su totalidad”.

Normalmente, podemos darnos cuenta de cuándo algo nuevo aparece: quizás la persona se ruboriza o hay una respiración profunda. En ese momento, se puede intervenir diciendo: “Ha aparecido algo, guardalo en tu interior por unos instantes. Mirá si es posible que tenga una relación con el resto del sueño, y luego podés compartir conmigo lo que quieras”. De esta manera, cuando la persona sabe que lo que surge de ahí pertenece a su espacio privado, se puede entrar en áreas muy delicadas, y el proceso de interpretación logra hacerse muy profundo.

A menudo, algún pequeño fragmento de un sueño es como una pieza que “encaja” en un rompecabezas y le da sentido a algo.

Por ejemplo: Soñé que no había un camino para cruzar un río; entonces, vi más abajo a lo largo del río un puente que llevaba a una isla (imaginemos que ya sé lo que esto significa en mi vida: es lo que estoy intentando alcanzar). A medida que permanezco con el sueño, que logro encontrar o invitar a que se forme una sensación sentida acerca de este sueño, de este puente, de esta isla, me doy cuenta de que “más abajo” significa más abajo en mi cuerpo, más físico, más arraigado. Y recuerdo que el día anterior empleé la frase: “Ay, Elena, estás en las nubes, necesitás bajar”. Y a medida entonces que dejo que mi atención se concentre y se deslice dentro de mi cuerpo y nuevamente dejo que aparezca la sensación sentida acerca de esto más abajo, de esta isla, surge una palabra, una cualidad: paz.

Y de repente sé qué es la isla: es ese lugar sereno dentro de mí, en soledad, lejos de toda presión. Una vez que puedo relacionarlo, el sueño ya me está hablando claramente, me está mostrando que el camino para llegar allí está más abajo. Puedo sentir físicamente el alivio cuando suelto la presión que estaba manteniendo. Si esto es el estilo tenso con el que vivo, quizás llegar hasta la isla no es posible, y ese pequeño fragmento del sueño me clarifica el resto: ese lugar de paz, esa cualidad de paz en soledad, lejos de toda presión, resulta como una dirección hacia algo nuevo, hacia algo que estoy necesitando.

Cada persona es única; por eso, los símbolos universales no tienen el mismo significado en los sueños de diferentes personas. Es importante preguntar: “¿Qué es este objeto para vos?, ¿qué significa aquí y ahora en este sueño?”, y así se permitirá que cada objeto sugiera su significado. También podríamos preguntar: “Si ese objeto fuese una parte de tu personalidad, ¿qué parte sería?”. Veríamos que nada de lo que aparece en un sueño adopta un significado universal, sino que siempre contendrá la única y compleja textura de esa persona, de esa vida.

A veces los sueños nos permiten recuperar nuestro proceso de crecimiento cuando se ha perdido. Todos tenemos la experiencia de transitar por el cambio y desarrollarnos como personas. Por lo tanto, conocemos la cualidad de la energía que surge de esa sensación de movimiento, que es mucho más de lo que se puede conceptualizar. Una de las maneras de volver al camino de crecimiento se manifiesta a través de las imágenes oníricas. Tratamos de buscar en ellos esta dirección, este algo nuevo de nosotros que necesita manifestarse y ser.

 

El trabajo con el consultante

Para que el que tenga el arte de interpretarlos
—porque no siempre esas visiones son claras—
los sueños son no solo vestigios del pasado
sino visiones o símbolos del porvenir.
Ernesto Sabato

 

 

Hay cuatro ventajas en cuanto a trabajar los sueños desde el Focusing:

  1. Puede ser usado con todas las teorías, como la gestalt o la metodología de Jung, el Enfoque Centrado en la Persona, siempre y cuando se verifique en el cuerpo la sensación sentida que trae ese sueño.
  2. La piedra fundamental es siempre la propia respuesta corporal —la sensación sentida— del que sueña. Es nuestro cuerpo el que interpreta nuestro sueño, no cedemos ese lugar de saber a un otro.
  3. Nos ayuda a transformar sueños que son incómodos o atemorizantes —las pesadillas—, en pasos de crecimiento (Baias Control).
  4. Que este método se puede aprender y enseñar en un tiempo relativamente corto, a diferencia de otras metodologías.

El método de Gendlin nos conecta con el cuerpo, que durante el día está siempre recibiendo situaciones, emociones, dolores, penas y experiencias diversas. Los sueños, de alguna manera, cuidan nuestras necesidades, nuestros deseos, nuestros cuestionamientos. Algunas de nuestras necesidades pueden ser satisfechas en la dimensión de los sueños y, en ese caso, tenemos una sensación agradable a la mañana. Pero también hay otras sensaciones no agradables con las que nos levantamos; muchas veces, desde Focusing, sin conocer el contenido de los sueños, sin recordar el sueño, se puede trabajar perfectamente su mensaje o lo que el sueño quiere manifestarnos a través de esa sensación matinal. En otras ocasiones nos despertamos en estado de shock, y las imágenes y el recuerdo del sueño desaparecen y empezamos a pensar, y el pensamiento nos aleja del sueño. Por eso, a la mañana muchas veces es aconsejable “hacerse un bollito” con el cuerpo y tratar de mantener nuestra mente despejada para recuperar algo de la riqueza de la experiencia onírica.

Gendlin nos dice que la forma tradicional de interpretar los sueños consiste en aplicar un punto de vista y sacar algunas conclusiones. “Yo rechazo que los sueños puedan interpretarse de ese modo, estas conclusiones son solamente hipótesis, no existe interpretación hasta que algo brota de la persona que sueña concreta y experiencialmente en respuesta a la hipótesis. Por lo tanto, he transformado estos puntos de vista en preguntas. Hazle una pregunta lentamente a la sensación sentida en el cuerpo. Si no surge nada, se pasa a otra pregunta. No le estás haciendo la pregunta a tu mente, estás preguntando a la sensación sentida del sueño dentro de tu cuerpo, y es suficiente permitir que una pregunta toque la sensación sentida del sueño para que algo acontezca”.

Para hacerlo de una manera más sencilla, Elfie Hinterkopf divide el proceso en tres partes:

  1. Invitar a encontrar una sensación sentida del sueño y hacer Focusing con ella.
  2. Utilizar las preguntas que Gendlin propone en su libro Deja que tu cuerpo interprete tu sueño.
  3. Utilizar el Baias control; es decir, trabajar sobre algo que es extraño o raro, que da miedo, es incómodo o que asusta en el sueño.

Pasaremos a explicar cada una de estas partes.

Siguiendo el rastro del sueño, la primera parte consiste en preguntar: ¿cómo se siente tu espacio interior a medida que vas recordando este sueño? Generalmente es preciso ir repitiendo o recordando el relato del sueño, y esperar a que los sentimientos vayan apareciendo; a veces aparece un sentimiento y otras una serie de sentimientos. Los sentimientos seriados son muy importantes. Luego se formula una de las preguntas favoritas de este método —favorita por lo reveladora—: ¿Qué es lo que en tu vida se siente de esta manera? En ese momento hay que dejar que la persona describa la sensación sentida y pueda relacionarla con algo de su vida. Esta es una pregunta base y muy importante para el soñante.

Por ejemplo: un señor sueña que estaba llevando el cochecito de su bebé por la calle y se sentía feliz. De repente la calle empezó a angostarse; aparecieron como peldaños y el cochecito se le fue de las manos y comenzó a caer en ellos. Luego el hombre corrió hasta alcanzar el cochecito antes de que cayera y se lastimara el bebé.

Aquí hubo tres sensaciones diferentes: en primer lugar, la sensación de felicidad al pasear al bebé; en segundo lugar, la de susto, desesperación e impotencia mientras el cochecito iba saltando y yendo hacia abajo; y finalmente una de alivio y felicidad al rescatarlo. Ante la pregunta “¿Qué es lo que en tu vida se siente de esta manera?”, apareció una situación en el trabajo del soñante: había cambiado de jefe y, por lo tanto, toda su condición laboral se había modificado. A partir del trabajo con este sueño, se sintió más cómodo, sabiendo que iba a poder sortear las dificultades a pesar de lo amenazante que le había parecido el nuevo jefe.

Para la segunda parte, se recomienda la lectura del libro de Gendlin Deja que tu cuerpo interprete tus sueños, porque aporta muchísima información y resulta muy sencillo de leer, aprender y aplicar. Allí se formula una pregunta básica con respecto a los símbolos: “¿Qué significa o qué es este objeto (surgido en el sueño) para vos?” Supongamos que se trata de una cartera. Desde la interpretación freudiana, pensaríamos que es una imagen sexual, pero también podría ser algo que contiene cosas valiosas para esa persona. O sea que es muy importante no adelantarse a lo que ese símbolo puede significar. Si no hay una respuesta, si la persona se siente confundida, muchas veces se puede intervenir recordando las distintas sesiones, algún relato de la vida de este consultante u otros sueños, y ofrecerle alguna posibilidad de interpretación: ¿Cómo sería sentir que esto puede significar tal o cual cosa? Y luego dejar que chequee interiormente con su cuerpo esta significación —significación que uno ofrece desde su vínculo de distintos procesos con esta persona—. Posiblemente haya un click, algo que diga que sí o que no, y se seguirá explorando.

El tercer paso, lo que Gendlin llama Baias control, tiene que ver con revertir la manera usual con la que las personas reaccionan acerca de algo: una persona, un objeto o una situación en sus sueños. Es decir que, si hay algo que me da miedo, mi reacción conocida sería asustarme, correr. En el Baias control buscamos en ese sueño un contenido que nos muestre una dirección de crecimiento o alguna sensación de relajación en nuestro cuerpo. Desde el objeto objetable del sueño ayudamos a la persona a encontrar una sensación sentida siendo ese objeto (o persona o situación) objetable del sueño, y viendo qué parte de este objeto, de esta persona, o de esta situación objetable del sueño trae algo diferente, una energía distinta, algo que necesita incorporar en su vida.

Hay un sueño que contaba ,,,,,,, en un congreso, justo antes de dar su work shop. Soñó que una familia pobre se mudaba a su casa; ella es sumamente obsesiva y ordenada, y la casa está siempre impecable. En el sueño, ella le decía a esta gente: “La casa es demasiado grande; ustedes no la pueden pagar…” Pero la familia se mudada igual; movían los muebles de lugar y ponían la lámpara patas para arriba, clavaban los sillones a la pared; es decir, hacían todo lo que querían, sin importarles absolutamente nada. ,,,,,, se despertó con una sensación de angustia muy grande. Entonces dijo: “Bueno, voy a imaginarme que soy estas personas pobres invadiendo mi casa y haciendo lo que tienen ganas de hacer como quieren y cuando quieren. Al hacerlo, se dio cuenta de que hubo una sensación de relajación. El sueño se relacionaba con la tensión que ella venía sosteniendo para hacer ese taller: todas sus preguntas acerca de si estaba haciendo lo adecuado, si se había preparado lo suficiente, si estaba conectándose con las personas necesarias... Con esa sensación de relajación, de dejarse ser sin controlar, descubrió que eso era lo que ella necesitaba hacer en ese momento: encontrar una energía menos controladora, más relajada, hacer un poco lo que tenía ganas y disfrutar de la situación.

Otro sueño interesante es el de un señor muy gordo y grandote: en su sueño lo perseguían abejas. Se le ofreció la posibilidad de actuar como una de las abejas que lo querían picar; también se invitó al grupo a ser abejas. Apareció entonces una energía divertida, de juego: el soñante y el grupo corrieron y bailaron, imitando el zumbido de las abejas. Así se vio que él necesitaba en su vida un poco más de juego y libertad, tomarse las cosas de otra manera. Con esto no descartamos la otra parte del sueño, que sería la necesidad de picar, pero generalmente esas son los aspectos más conocidos por las personas: la parte agresiva, la que puede lastimar.

Con Baias control se trata de traer lo nuevo, lo positivo, diferente y que aportaría esta nueva energía necesaria en nuestras vidas. Por eso es importante buscar aquello que nos traen de bueno estas pesadillas o estos sueños agravantes.

Más allá de la primera impresión, los sueños siempre vienen en ayuda y al servicio del soñante.

Existe la creencia general de que cuando soñamos estamos menos presentes. ¿Cómo sería pensar lo opuesto: que estamos mucho más limitados en nuestra conciencia cuando estamos completamente despiertos? ¿Cómo sería pensar que cada noche regresamos a un espacio, o nos conectamos con un espacio en el cual más de nosotros está presente? El trabajo con los sueños desde el Focusing abre esta perspectiva.

En algún lugar leí que “el futuro pertenece a aquellos que creen en la belleza de sus sueños” y que “la vida es un misterio para ser vivido y no un problema para ser resuelto”. Y, cuando entramos en la dimensión de los sueños, podemos habitar este misterio.

 

This page was last modified on 19 May 2004

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